Testimonios

Testimonios de madres que han sido acompañadas por doulas de Alcaliu, Asociación de Doulas de la Comunidad Valenciana

 

  • “Sin ti lo habría hecho pero no lo habría vivido, no lo habría bailado, no lo habría gozado… Estuviste ese día en esa habitación, formas parte de mi historia allá donde vayas.  Gracias por ser mi Doula

Lo he hecho, lo he conseguido, he vencido el miedo, la expectativa, soy grande, poderosa. SÍ, yo, la que se traga las lágrimas si ve a sus hijas pasarlo mal, la que se desmoronó como un castillo de naipes cuando su otro bebé se puso las alas para que Pau llegara a esta vida.

El cordón deja de latir, el padre lo corta, la placenta sale en el cuarto de baño, ¡cuántos sustos me ha dado! pero le doy las gracias por su papel bien cumplido.  Y me siento en mi cama, casi sin creerme qué ha pasado. Mi doula me da un beso en la frente, “Lo has hecho, lo has conseguido! ¡Todo está bien! aún resuenan sus palabras en mi mente…

Y la Vida sigue, como debe ser, como siempre ha sido… Pero hoy una humana se ha vuelto animal. La Tierra ha recuperado a una hija que ha sentido sus pies como un árbol siente sus raíces: ancladas a la tierra.”   B.LL.

 

  • «Para mí, tenerte como doula ha significado en muchos momentos sentirme tranquila y segura, siempre he podido llamarte, ¡SIEMPRE!

Mis tres embarazos han estado llenos de momentos de alegría que he querido compartir contigo y aunque en algún embarazo he tenido sustos y disgustos, me apoyaste en todo momento. La frase que más me gusta y que siempre he asociado a tu trabajo como doula es: “…sigue tus instintos”

Me has hecho creer que soy la mejor madre del mundo, que tengo fuerzas para luchar por mis hijas desde antes de nacer y de decidir en todo momento que es lo mejor para ellas.» V.P.M.

 

  • «Tuve a mi hija hace ya más de un año en un maravilloso parto vaginal… y la suerte de haber recorrido el mágico camino de la maternidad de la mano de mi hada particular, mi doula.»  N. S.

 

  • «Decidí buscar ayuda y pensé enseguida en una doula, empecé a buscar a ver si teníamos alguna en la península y mi sorpresa fue que tenía una al lado de casa, una sola llamada bastó y quedamos esa misma semana, le comenté lo que me pasaba y me ayudó, me hizo ver que yo ya no volvería a ser la misma, que esos pensamientos en un futuro no serían tan intensos pero que siempre estarían ahí debido al nacimiento de mi hija.

Me facilitó reseñas de libros y otra información que me ayudaron a llevar mejor mis primeros meses de puerperio, desde aquel primer día ha pasado ya más de un año y todavía hoy le consulto mis inquietudes, sigo necesitando el apoyo que nos brindan sus palabras y su sabiduría, sabe escuchar y eso escasea.

Deberíamos difundir más la figura de la doula ya que es bastante desconocida en esta sociedad y tanta falta nos hace a miles, millones de mujeres que nos sentimos solas ante el nacimiento de un hijo y la aparición de nuestra sombra, en estos puerperios interminables y tan duros de llevar una sola, difundamos la idea de que no estamos solas y de que existe esta figura que tanto nos puede ayudar.»  L.R.G.

 

  • «La conocí cuando comencé a plantearme de verdad la posibilidad de ser madre, cuando empecé a darme cuenta de que podía disfrutar de mi maternidad de manera plena.»  A. F.

 

  • «Creo que el papel de las doulas al inicio de la lactancia y en el posparto es super importante, al menos para mí lo ha sido, ha sido como una madre sin reproches, sin ya te lo dije, sin en mis tiempos hacíamos esto, sin así te vas a matar, sin tienes que mirar lo más cómodo para ti y para el bebé… etc., pero con todo lo bueno: la experiencia de como se debe iniciar y seguir la lactancia, la respuesta a todas esas dudas de primeriza (la buena respuesta), la comprensión en ese momento del postparto en el que te sientes tan extraña, tan diferente, tan rara…»  M.G.B.

 

  • «Para mí, como madre, lo mejor del parto después de mi propio bebé, ha sido la doula. No cuento en mi familia con personas comprensivas con mis opciones de crianza y de parto y tampoco respetuosas en absoluto.

Para mí, poder contar con mi doula ha sido una gran ayuda. Ha sabido estar muy a la altura de las circunstancias, ayudando sin avasallar, sabiendo en todo momento lo que íbamos necesitando mi bebé y yo.  Ha sido  fundamental para sobrellevar la recuperación en el macro hospital que me tocó.»  A.R.G.

 

  • «La doula me ayudó con la lactancia, probamos posturas y con el agarre natural que probé de noche, poco a poco fue mejorando el dolor. Me trajo Purelán, de la que no me acordaba aunque había oído hablar de ella en la asociación de lactancia, en ese momento ni me acordaba de mi nombre!. Tras parir, estaba en un estado de catarsis, en una nube, incapaz de pensar en NADA que no fuera mi bebé.

Oír a mi doula decir que este estado era el natural de las mamás, me calmaba………cuando los días posteriores llegaba a casa, me encontraba llorando y me decía: – “Tranquila, llóralo todo, es normal, háblale a tu hijo y le dices que no lloras por algo que él ha hecho, que no es por él, explícale como te sientes y por qué…..” y tantos y tantos llamémosle “consejos”, que son frases dichas desde el conocimiento y la experiencia, con amor y comprensión, respetándome siempre, me sentía acompañada, ayudada y comprendida.

Respetar, ver, oír, callar, “lo que oigas en casa de otro queda allí”, eso ella lo ha tenido presente, ha sido discreta y lo sigue siendo, así que la idea de que haya entrado en mi vida me es grata. Sólo con que “esté”, la doula ya hace un gran trabajo….me siento agradecida por la experiencia.»  N.P.C.

 

  • «Tener una doula cerca es contar con la sabiduría, la sonrisa, la serenidad, el saber estar y la paz necesarios para reconocer a la mamífera que llevamos dentro.»  P. R.

 

  • «Gracias a su visión, pude disfrutar de mi embarazo de una manera diferente, positiva y sobretodo, con confianza en mí misma. Y a partir de ahí, todo lo demás, me enseñó a ver la lactancia como una cosa totalmente necesaria y beneficiosa para mi bebé, y por supuesto gratificante para mí. Creo que la gente de mí alrededor, nunca pensó que le daría el pecho a mi bebé, y sobretodo tanto tiempo.

Vi el parto desde otra perspectiva, no eran necesarios tantos “medios auxiliares”, y si el amor y sobretodo la confianza en ser mujer.

Me ayudó con mis dudas, mis problemas, y siempre ha estado a mi lado, sin preguntar, solo respondiendo, apoyándome y ayudándome. Para mí ha sido, una madre, una hermana y sobretodo una amiga.»  P.M.M.

 

  • «Realmente creo que tiene mucho que ver en el parto que he tenido, me ha trasmitido confianza y en todo momento me he sentido preparada . Creo que ha hecho mucho y muy bien ya que ha estado siempre al lado y nunca se ha colocado en una posición más elevada, de modo que estaba muy accesible.

Ha bordado lo que yo considero dificilísimo, y que debe ser lo más importante para una doula, acompañar sin juzgar.

El tenerla a mi lado, en general, me ha ayudado a saber reconocer qué es lo que realmente quería, darle la importancia que tiene y ponerme las pilas para conseguirlo. Hablo del cambio de hospital (ella me metió el gusanillo, pero dejándome libre, sin presionar…y al final funcionó) pero también me sentí fuerte para pedir determinadas cosas en el Hospital (más que nada lo que no quería que hicieran). Esta vez me dejé engullir mucho menos por el sistema.

En el posparto me dio mucha seguridad poder contar con ella, era una sensación muy distinta a la de mi primer parto (en el que recuerdo de sorprenderme de lo solitaria que era la maternidad… recién parida y con 4 meses de invierno por delante), me sentía muy acompañada…ojalá hubiera contado con algo así para mi inicio de lactancia. Este posparto fue para mí menos duro por el lado del bebé pero emocionalmente el tema de cómo se adaptaría mi hija mayor a su nueva hermana me desgastaba mucho. Me vino fenomenal poder hablarlo con ella, me ayudó a normalizar las cosas.»  B.S.R.

 

ADCV Al Caliu